Buenas de nuevo, lectores.
Hoy os traigo la reseña de una novela que ha sido imparable de principio a fin,
sin dejar ni un momento de descanso, durante la lectura, de lo adictiva que es. Se trata de “El arte de morir dos veces” de
Alonso Barán. Una novela que catalogo el autor como thriller existencialista.
SINOPSIS
Alex White es un gris
empleado en una tienda de coches usados en Atlanta, Estados Unidos. Agobiado
por las deudas y por sus empleadores, un día decide robarles una gran suma de
dinero y luego marcharse a México y desaparecer, no sin antes fingir su propia
muerte y hacerse con una identidad falsa. Pero el dinero no es de sus jefes
sino de un ex militar llamado Solomon Schwartz, quien sale de inmediato tras su
rastro, dejando un reguero de sangre a su paso.
Al mismo tiempo, a Moses y
Becky Mitchell, marido y mujer y policías, el robo les obligará a emprender una
persecución que los llevará, como a Alex y Schwartz, a atravesar carreteras,
poblados y pantanos y enfrentarse a las más diversas situaciones (desde tornados
hasta caníbales) y a una larga lista de personajes variopintos con los que
entrarán en contacto durante su aventura.
OPINIÓN PERSONAL
En su viaje hacia México,
donde pretende encontrar la libertad, Alex se encontrará con una serie de
personajes, que le hará vivir situaciones límite. Entre ellos se encuentra Olga,
una chica que se encuentra en la carretera y cuyo duro desenlace le hará vivir
un momento amargo. También tenemos a Gabin B, que le ayudará a poder seguir
adelante en su viaje. Después aparecerá un grupo de radicales, liderados por
Laman, que hará que nuestro protagonista se vea de nuevo en peligro. Cuando
pensemos que ya ha sufrido bastante nos encontraremos con los caníbales, cuyos
capítulos son tremendos e inquietantes. Y a continuación llegará al hogar de
las serpientes de cascabel, Freer, donde aparecerán varios personajes que
encierran planes ocultos.
Como veis, Alex se
recorrerá gran parte de Estados Unidos para conseguir su objetivo, pero como
pasa en la vida, no le resultará nada fácil, y más teniendo en cuenta que el
otro gran personaje del libro, Solomon, no dejará de seguirle asesinando, sin
piedad, a todo el que se cruza por su camino para no dejar ni una sola pista.
Para mí Solomon, a pesar
de ser un asesino, es un personaje que, por todo lo sufrido en su pasado, se ha
convertido en un ser sumamente inteligente, imparable, frío y con las ideas claras.
Además, nos deja una serie de reflexiones a lo largo de todo el libro, que no
te deja indiferente, haciéndote pensar y meditar sobre la existencia del ser
humano.
Otros personajes, que se
convierten en entrañables, son los policías Moses y Becky, que emprenden, sin
freno, la búsqueda de Alex White, al cual apodarán el “Zombie”.
Me ha parecido maravilloso
como el autor mezcla en la novela el estilo negro, centrado en crímenes,
persecuciones y sufrimiento, con una serie de reflexiones sobre el destino que
todos tenemos, la muerte, que sucederá a la vida, tarde o temprano. En
ocasiones, leyendo el libro, he sentido como si Solomon fuera la parca que
persigue a Alex para hacerle llegar a su final.
Como he comentado al
inicio, la novela no te deja descanso, ya que en cada capítulo ocurre algo que
te incita a seguir leyendo sin parar, a pesar de sus más de 600 páginas es un
libro que se lee rápido y que además de interesante, trepidante, soberbio y
extraordinario, te enriquece personalmente con las reflexiones que plantea. Por
ello he querido dejar unas frases del libro que me han fascinado:
“Hay que saber con quién
te juntas, porque sus alegrías serán tu felicidad y sus penas se convertirán en
tus preocupaciones”.
“La angustia es una
emoción que no sirve para nada”.
“Las excusas son los
argumentos de los perdedores”.
“Lo que ocurre entre el
principio y el fin no es fácil”.
Hay que destacar también
el gran trabajo de documentación que ha debido realizar el autor para conseguir
adentrarnos, a la perfección, en todos los escenarios descritos a lo largo de la
novela.
También hay que hacer
mención a todos los personajes creados, que son absolutamente carismáticos y
que te hará empatizar con ellos hasta en los malos momentos.
En cuanto a la narración
del libro, es en tercera persona, cosa que me encanta. La lectura es ágil,
rápida y excelente. Me ha parecido magnífica, siendo un baile de letras
totalmente armónico que te adentra en la lectura, sin perderte en ningún
momento y que te crea ansiedad por seguir leyendo.
Sin duda alguna, es una
obra fascinante, que me ha tenido totalmente en vilo desde que la comencé hasta
el final. Me ha creado tal adicción, que llevo varios días sin leer porque soy
incapaz de engancharme a una nueva novela.
Por último quiero darle la
gracias a Alonso Barán, por darme a conocer esta maravillosa novela y desde aquí
quiero felicitarle por su gran trabajo.
By Nuri Blue



