¡Hola lectores! Estoy de vuelta con la reseña de “Todo lo que nunca fuimos” primera parte de la bilogía “Deja que ocurra” de Alice Kellen.
SINOPSIS
Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.
OPINIÓN PERSONAL
Y ya centrándome en la novela, lo primero es hablaros de Leah, una chica que se caracterizaba por tener un carácter alegre, siempre con una sonrisa en la boca, y con una gran habilidad para la pintura, hasta que el accidente que tuvo en el coche, junto a sus padres, la volvieron sombría y atormentada, encerrándose en sí misma. A partir de ahí, su hermano mayor, Oliver, se hace cargo de ella, hasta que le sale un trabajo mejor que el que tenía. Oliver permanecerá en otro lugar, y solo podrá estar con Leah, una semana al mes, por lo que le confía su cuidado a Axel, su amigo de toda la vida, al que Leah ama en secreto.
Leah se instala en casa de Axel y éste se preocupa rápidamente por ella, al ver todo el dolor que siente, y pondrá todo su empeño por conseguir que Leah vaya, poco a poco, retomando su vida, por ello la incitará a ser cosas que dejó de hacer tras la muerte de sus padres. Por otro lado, Leah se siente algo violenta, ya que no quiere esconder más, su amor por Axel, lo que complicará en algún momento la relación entre ambos. ¿Le confesará a Axel lo que siente por él? ¿Podrán vivir una historia de amor a pesar de la edad que les diferencia? Si queréis saber las respuestas a estas preguntas tendréis que leer esta preciosa novela, os aseguro que no os dejará indiferentes, por todo lo que vais a sentir cuando la leáis y encima, envuelta en la maravillosa banda sonora de los Beatles.
La novela consta de 352 páginas estructuradas en un prólogo, 109 capítulos y un avance de la segunda parte. Los capítulos son cortos, por lo que es muy ágil de leer. Está narrado a dos voces por Leah y Axel, por lo que es muy fácil empatizar con ambos personajes, poniéndote en su lugar de lo que van sintiendo y las decisiones que van tomando.
La prosa de Alice Kellen es una maravilla, pura magia. Hace que te metas en la historia de lleno, viviendo y sufriendo tal y como lo hacen los protagonistas, además tiene una manera de expresarse muy profunda y utiliza un lenguaje del que te quedas enamorada. Para mí leerla ha sido de lo más emocionante y placentero, ya que me ha puesto los sentimientos a flor de piel, y os aseguro que no exagero nada. Me encantan las novelas románticas que te hacen sentir y esta lo hace con creces. Ahora entiendo perfectamente a todas las personas que recomiendan leer a Alice Kellen, porque la verdad es que es fantástica transmitiendo emociones y sentimientos.
Me ha encantado la novela y estoy deseando leer la segunda parte y dejarme llevar por su extraordinaria pluma. Así que amantes de la romántica, no podéis dejar de pasar esta novela, la tenéis que leer y por mi parte, espero que la disfrutéis tanto como lo he hecho yo.
By Nuri Blue



